Este proyecto genealógico de nuestra familia ha sido una obra de muchos años, fruto del esfuerzo de familiares y amigos que brindaron su tiempo y cooperación para que esta obra se realizara. Les estamos grandemente agradecidos.

Reconocemos a nuestra hermana Carmen Aída, que pasó días recopilando datos en la Catedral de Oviedo, España, viajando a Patillas y a las iglesias a las que era referida para localizar los registros de Puerto Rico. Agradecemos también la ayuda de sus amigas Marisa Morcillo y Anita Loli, españolas, que la acompañaron en sus viajes por Asturias.

Reconocemos a nuestro primo, el Padre Tarcisio (Q.D.P.), quien recopiló datos de los Archivos de las Américas en Sevilla y comenzó a organizar la información obtenida en Borines, Asturias.

Reconocemos a Wilma Sierra por su ayuda con el formato del árbol genealógico de los Figaredo.

Con gran aprecio y agradecimiento reconocemos a los señores Edwin Latalladi y Filipo Gely, que nos informaron sobre los detalles históricos de nuestros antepasados en Patillas a través de su narrativa y del libro del señor Latalladi, Patillas en la Encrucijada, donde nuestros abuelos residieron.

Deseamos resaltar el trabajo de recopilación de datos y la creación del formato de libro de Roxana Pérez Méndez. Su intervención fue pieza clave en la finalización de este proyecto. Miembro de la quinta generación de la familia, le estamos grandemente agradecidos.

La pregunta al abuelo, y su contestación, resultaron en una misión investigativa que duró varias décadas. Estamos satisfechos con el resultado y esperamos que sea un punto de avance hacia el futuro. Estamos orgullosos de nuestros antepasados, que forjaron los primeros cimientos de nuestra existencia. Estos hombres y mujeres fueron los grandes protagonistas de nuestra historia. Nuestro eterno agradecimiento y admiración a todos.

¡Misión Cumplida!