Arquitectura del Retorno Architecture of the Return
Las casas de indiano, construcciones emblemáticas de la arquitectura española, son edificaciones levantadas entre finales del siglo XIX y la década de 1930 por aquellos naturales que emigraron a América en busca de fortuna y retornaron a sus lugares de origen con riqueza. Estas casas, encargadas principalmente por los indianos, se caracterizan por su diseño distintivo, que refleja la nueva situación social y económica de sus propietarios. Estas edificaciones no solo se erigen como residencias, sino que se convierten en símbolos de estatus y poder en sus comunidades, principalmente en regiones como Asturias, Galicia, Cantabria, las Islas Canarias y Cataluña.
El proceso de construcción de las casas de indiano estuvo mayoritariamente en manos de maestros de obra y albañiles locales, quienes, con o sin titulación, creaban estas obras imitando estilos ya existentes o tomando inspiración de álbumes y catálogos de arquitectura, muchos de ellos de origen francés. Aunque algunas de estas viviendas fueron diseñadas por arquitectos titulados, la mayoría adoptaron formas más sencillas y funcionales. La diversidad en el diseño de estas casas conjuga la simplicidad de las construcciones locales con elementos exóticos que revelan la influencia de las experiencias de los indianos en América.
Dentro de las casas de indiano se pueden identificar dos tipologías principales. La primera es la casa ecléctica, la cual presenta una volumetría compleja y detalles ornamentales que enfatizan ciertos aspectos del edificio, integrando elementos historicistas y modernistas. Por otro lado, la casa autóctona o "casa-cubo" se caracteriza por su forma más simple y un volumen unitario, evidenciando así la arquitectura tradicional local. Esta última tipología es particularmente significativa por su integración en el entorno rural, donde a menudo representan la suma de lo autóctono y lo foráneo, destacándose sus miradores y galerías voladas como rasgos distintivos.
En resumen, las casas de indiano no solo son representaciones arquitectónicas del éxito económico de sus propietarios, sino que también son testigos del intercambio cultural entre España y América. Su diseño y construcción reflejan una búsqueda de identidad y distinción dentro del contexto social y cultural de la época, dejando un legado que perdura en la arquitectura española contemporánea.
En cuanto a nuestra experiencia familiar, visitamos recientemente la VILLA BORINQUEN en Tox (Navia), una casona con una rica historia. D. Francisco Pérez emigró a Puerto Rico, donde se casó con una puertorriqueña de Borinquen, lo que originó el nombre de la casa. Construida a principios de los años cincuenta bajo el proyecto del arquitecto Ignacio Álvarez Castelao, hoy la villa alberga un restaurante que permite a los visitantes disfrutar de su encanto arquitectónico y su legado histórico.